
Álbum: MAGICMAN 2
Artista: Jackson Wang
Género(s): Pop
Año: 2025
Texto por Catherine Guichard
Ha terminado la espera para escuchar la nueva obra del cantante chino Jackson Wang, con el lanzamiento de su disco “MAGICMAN 2”. Desde que arrasó con su anterior trabajo “MAGIC MAN” (2022), fue evidente el enorme salto artístico en su carrera: una colección de canciones que delinearon un universo propio, vibrante y enigmático. Un relato musical donde el dolor, el deseo y la oscuridad danzaban juntos como si fueran uno solo.
Las expectativas crecían en torno a este nuevo trabajo, donde la superestrella del k-pop —que inicialmente alcanzó la fama mundial gracias a la agrupación GOT7— adelantó que este sería un disco más introspectivo, más humano. Un lugar seguro para mostrar las cicatrices, las preguntas sin respuestas y las luces tenues que habitan en su interior.
“MAGICMAN 2” contiene 11 canciones divididas en cuatro secciones: “Manic Highs”, “Losing Control”, “Realizations” y “Acceptance”. Cada parte funciona como una etapa emocional, con letras extraídas de los diarios personales de Wang. Lo que escuchamos no es solo música: es una confesión íntima, una carta abierta.
El viaje comienza con “High Alone”, donde sonidos modernos y etéreos nos sumergen en una atmósfera casi onírica, marcando la tónica de lo que será el resto del disco. Le sigue “Not For Me”, una melodía suave y hermosa, cargada de lirismo existencial y melancolía; una meditación sobre la pérdida y el sentido de la vida. Luego, “Access” irrumpe con un beat más movido, aunque la transición es elegante: incluso cuando el ritmo se acelera o la lírica se vuelve más física —como en “BUCK (feat. Diljit Dosanjh)”, una oda al baile y al deseo—, la energía del disco se mantiene en una frecuencia baja y sublime.
“GBAD” nos sorprende con bases de hip hop de la vieja escuela, mientras Wang demuestra nuevamente su versatilidad al incorporar distintos géneros sin perder coherencia. Hay un hilo invisible que lo une todo: su voz, su emoción, su mirada artística. Temas como “Hate To Love”, “One Time” y “Everything” exploran la sensualidad con sutileza, destacando su tono aterciopelado y una producción envolvente que invita a dejarse llevar.
El cierre es emotivo y honesto. Con “Dear:”, “Sophie Ricky” y “…Made Me a Man”, Jackson vuelve al centro de sí mismo. Este trío final es una oda a su pasado, a sus pensamientos más íntimos, y un análisis sincero de su camino recorrido. La última canción, en particular, cierra con broche de oro un disco que no solo refleja su evolución musical, sino también su madurez emocional.
Alejado de los sonidos distorsionados y rockeros de “Magic Man” (2022), y de aquella imagen imborrable que dejó el video promocional de “Cruel”, este nuevo trabajo funciona como un complemento del anterior —y de ahí su nombre. Si el primero fue un fuego que arrasaba, “MAGICMAN 2” es una brasa que arde lento, profundo y constante.
Desde su debut solista con “Papillon” en 2017, Jackson Wang ha crecido hasta convertirse en un artista integral. Hoy, con una carrera consolidada, se posiciona como intérprete, letrista y productor: la triada dorada que no muchos logran dominar con tanta gracia. “MAGICMAN 2” no es solo un disco: es una afirmación de identidad, un conjuro de emociones, y un testimonio de que la verdadera magia está en atreverse a ser uno mismo.





















0 Comments