
Álbum: «Sunya»
Artista: The Dear Hunter
Género(s): Rock Progresivo / Art Rock
Año: 2026
Texto por: Ricardo Arriagada Gómez
Si hay algo que ha hecho atractivo el mundo de la música progresiva son sus infinitas búsquedas de contar historias, puede ser algo muy virtuoso en el tema de instrumentos, o más fascinante en la interpretación jugando con todo tipo de temáticas, sean realistas o ficticias. Durante las últimas décadas, el caso de The Dear Hunter es llamativo por experimentar entre lo complejo y la accesibilidad como lo es el Indie rock, de esta forma obtuvo gran reputación con su seguidilla de lanzamientos durante una década -llamados “Act”– entre 2006 hasta 2016.
De ahí en adelante, el sonido se acercaba a otras corrientes, pero si hay algo que lo identifica es el concepto de la Ópera Rock, ahora metido en cuestiones de ciencia ficción. En esta década, Casey Crescenzo ha creado una narración llamada “The Indigo Child” que conecta un cortometraje del mismo nombre y el álbum “Antimai” (2022), y ahora su universo se expande con su nuevo disco llamado “Sunya”, nombre de un ficticio lugar que sirve como secuela, no solo por la continuidad de su historia, sino también en el tipo de música que presenta mucho Art rock, inspirado en composiciones poperas, del jazz y hasta algo de funk en medio.
Importante tomarse de la mano con la fábula del disco anterior, en donde el protagonista llamado The Scientist sale de Antimai en una nave para buscar a The Indigo Child, es así que viaja a Sunya –como se puede apreciar en la portada del LP- y entra con “The Wasteland” para toparse con su próximo destino que no es fácil de combatir. La forma en que abre está cargada en los sintetizadores y de estructura alargada, pero sus componentes lo hacen sentir de rápido avance con su forma de contar la historia, casi como un musical pop. En “Marauders” es un encuentro entre seres asesinos que eliminan cualquier forastero de sus tierras, pero salva ileso de cada ataque, y su forma de representarse es de enganche efectivo con un uso de talkbox que recuerda un poco a artistas como TWRP, pero es en “The Bazaareteria” que hay más interés, con un estilo funky gracias al bajo y el ritmo marcado, muy ochentero y que funciona como esa típica escena donde la diversión aparece luego del conflicto.
Tras un descanso del protagonista, se dirige a The Glass Desert que ocupa todo el centro del álbum que se divide en tres partes. “Giants” sirvió como el único single y adelanto del proyecto, que ahora tiene mayor sentido al comprender que en medio de todo monolito brillante que interfiere su odisea, no se rinde por su objetivo y se toma su tiempo hasta buscar salida, y en su forma instrumental Casey saca su lado más creativo como en sus mejores tiempos entre la conexión vocal, los arreglos presentes y crear transiciones que ocurre en una sección con orquesta, siendo la parte más genial del disco. “Cliffs and Stormlands” subdivide la suite en la prueba de fuego de su viaje con una suave conducción que luego pasa a ser la supervivencia de las tormentas, y que, curiosamente se relata en una partitura muy bailable como un impulso de manera positiva para evitar el encuentro con el pánico y caer. The Scientist salve victorioso del pesado clima y en “The Plains” que es la zona árida fuera de riesgos, toma un tono ligero para reflexionar sobre sí mismo, por qué quiere encontrar su objetivo, entre otras preguntas que aparecen.
Esa última sección más pausada baja la intensidad, pero también mucho de lo que se estaba logrando en tema sonoro, y para intentar elevar la trama nos topamos con su final, en donde cuenta percibe un agujero misterioso que terminaría en “Sunya”, o más bien la tierra sagrada de la ciudad. Siendo la pieza más larga, ocurre un giro inesperado que se toma como una apertura a más incógnitas, pero que no es tomado en vano, sino el valor de intentar salvar a los seres queridos y a los reprimidos. Una forma adecuada para terminar su concepto, y si uno revisita lo que se formó en «Antimai», hay una chispa que se pierde, y mucho más si el intento de The Dear Hunter en otra dirección es más cercana al oyente promedio, esa fascinación que podía sacar está en menor porcentaje.
Con lo último dicho, no se concluye que sea una decepción, puede ser inferior a muchos de sus discos y aún así es un buen álbum con una historia que es más entretenida en su labor artístico que la narrativa con sorpresas que tiene un impacto menos certero que su estupenda obra «Act», aunque es una Ópera bastante agradable que le puede gustar a cualquiera, hasta la persona que menos conexión tiene con el progresivo.
Canciones Esenciales: The Bazaareteria – The Glass Desert I: Giants – The Glass Desert II: Cliffs and Stormlands – Sunya
Lista de canciones:
01. The Wasteland
02. Marauders
03. The Bazaareteria
04. The Glass Desert I – Giants
05. The Glass Desert II – Cliffs and Stormlands
06. The Glass Desert III – The Plains
07. Sunya





















0 Comments