
Texto por Pablo Castillo
Fotografías: Camilo González
Los años pasan y cada vez se separa más el sueño de ver a bandas históricas ante la realidad de saber que ya no están en la edad o algunos derechamente fuera de este plano universal. Para los fanáticos del progresivo, es una deuda histórica nunca haber tenido a Genesis en nuestro país, pero la relación que Steve Hackett ha estrechado con Chile nos ha dado la oportunidad de revivirlos en más de una ocasión, hoy el turno era del Teatro Caupolicán junto a la banda Genetics y su gira The Best of Genesis.

Agendado media hora antes de lo habitual ¿La razón? Al parecer iba a ser una noche intensa donde las canciones largas iban a ser las protagonistas, me dejaba en duda si un Steve de más de 70 años era capaz de rendir esas dos horas prometidas de show y lograr la majestuosidad interpretativa de su repertorio. Todas esas impresiones llegaban a mi mientras repentinamente las luces desaparecen hasta dejar en plena oscuridad al teatro, pues la leyenda de las 6 cuerdas ya estaba sobre el escenario. Vestido de negro y con esa bufanda morada que inconscientemente ya es parte de él.

Arrancó sin mucho preámbulo con un repertorio de su carrera solista, en donde en resumidas cuentas pudimos ver el talento de Steve y de cada uno de los integrantes de Genetics, tributo argentino de la banda setentera. Temas instrumentales complejos y progresivos donde se dieron el gusto de mostrar la química de la banda con algunos solos improvisados como “Spectral Mornings” o “A Tower Struck Down”. Cerrando este pequeño primer set con la mega composición “Shadow of the Hierophant”, dejando en claro las reales intenciones de este show, presentando con mucha valentía canciones de larga duración y de extrema dificultad interpretativa.
Luego de una ronda de aplausos, Hackett saludo a su público y con mucha emoción nos intentó hablar en español, mezclando palabras con el inglés y pronunciando algunas cosas mal, pero la intencion es lo que cuenta y aún más importante el mensaje, anunciando que “Ahora viene algo muy especial dedicado a la banda Genesis”. Apenas soltó el micrófono, comenzó a sonar ese melotron que definió los 70’ s y que cambió el rock para siempre, retumbando hasta las profundidades del corazón y tiñendo el Caupolican en el color de la portada de “Foxtrot” (1972), era “Watcher of the Skies”, dando la bienvenida al cantante de Genetics –si cerrabas los ojos podías escuchar a Peter Gabriel- y arrancando ahora si un clímax que duraría más de dos horas.

Con los arreglos orquestales, con esas baterías tan irregulares de tiempo y con ese tono de guitarra de Hackett parecía que estuviésemos viendo a los verdaderos Genesis en persona, o al menos eso lograban transmitir, porque cuando una luz apuntó al cantante y comenzó a recitar el inicio de “Dancing with the Moonlit Knight” todo el teatro se rindió ante la banda y con pelos de punta aplaudieron emocionados. “The Musical Box“ hizo presencia yendo directamente a la intensa sección del final y la suite “Firth of Fifth“ que dejó boquiabierto a todo el recinto, con esa intro de piano que evoluciona en una de las canciones más grandes de la historia del progresivo, dejándonos en claro que ”Selling England by the Pound” (1973) iba a ser un claro protagonista durante la noche.
El show había llegado a la mitad, y con eso un break de 10 minutos para calentar los motores para el segundo trazo. Eran tan solo 7 las canciones que se habían interpretado, eso sí cada una de casi 10 minutos de duración. Volvieron los músicos y Steve interpretó “Horizons”, pequeño interludio donde interpola la idea central de la “Suite para violonchelo No. 1”de Bach, dentro del contexto del disco inmediatamente venía quizás la canción definitiva del repertorio de Genesis, pero eso era contra todo pronóstico algo imposible. Siguiendo con la magia progresiva de “Blood on the Rooftops” -uno de sus temas más infravalorados- y “The Cinema Show” que fue seguida por sus créditos finales “Aisle of Plenty”, pero inesperadamente, Hackett entre aplausos y gritos pronunció lo que era imposible “Supper’s Ready”.

Y así contra viento y marea, la banda interpretó los 23 majestuosos minutos de “Supper ‘s Ready”, la canción más ambiciosa de Genesis. A través de los complejos contrapuntos de guitarra acústica, los misteriosos sonidos del piano y un trascendental solo de flauta que arrancaron sin mirar atrás, evolucionando en el recordado solo con tapping de Steve, en la secciones pausada que rememoraba la música británica del siglo XVIII y que cierran en la gloria pura de una ópera rock. Al principio del concierto pensaba si Hackett por su edad iba a ser capaz de dar una interpretación de su talla, esto deja en claro que sigue vigente como una leyenda.
Cerrando el segundo set con “Dance on a Volcano” y “Los Endos” que terminaba definitivamente un set inolvidable, pero parece que el motor de la banda daba para mucho más, porque el llamado del público para un tercer set se hizo realidad. Interpretando consecutivamente los primeros 3 tracks de su disco The Lamb lies down on Broadway (1974), dando el verdadero punto final de la noche. Con una ovación de pie cerraba otra noche histórica en nuestro país en donde Hackett se sintió nuevamente en casa. ¿Será que el adn chileno realmente tiene algo de rock progresivo incrustado? Porque la conexión que logra el público chileno a través de esta compleja forma de arte no hace sentido alguno. 3 horas de un no parar de música que nos hacen contar desde ya los días que faltan para volver a verlo.
Setlist:
1. Spectral Mornings
2. A Tower Struck Down
3. Shadow of the Hierophant
Genesis Set 1:
4. Watcher of the Skies
5. Dancing With the Moonlit Knight
6. The Musical Box
7. Firth of Fifth
Genesis Set 2
8. Horizons
9. Blood on the Rooftops
10. Supper’s Ready
11. The Cinema Show / Aisle of Plenty
12. Dance on a Volcano / Los Endos (inc Slogans)
Encore:
13. The Lamb Lies Down on Broadway
14. Fly on a Windshield
15. Broadway Melody of 1974





















0 Comments