Nota por: Franco Zurita

Este 2026, se celebran los cuarenta años de «Pateando Piedras», el tercer disco de Los Prisioneros con Miguel Tapia como anfitrión, y las más de 100.00 copias vendidas al poco tiempo de su lanzamiento y el hito de transformarse en triple disco latino a nivel nacional, confirman que es un disco que al día de hoy, permanece intacto en la memoria colectiva y el nombre de Miguel terminó convirtiéndose en parte fundamente de una trayectoria implacable que en esta oportunidad, permite descubrir a aquel prisionero que nunca se sintió cómodo dentro de la idea de lo que debía ser el rock.

Cuando «Pateando Piedras» apareció el año 1986, Los Prisioneros ya no eran el trío de rock furioso de «La Voz de los 80’s». Había electrónica, secuencias y sintetizadores que abrieron una nueva manera de entender la música. Y el cambio, aunque pareció ser radical para la banda, para Miguel no lo fue tanto. Su relación con los sonidos electrónicos datan del electro-pop británico en donde logró empaparse de la compresión de lo sintético y de toda esa música hecha a bases de máquinas, lo que fue fundamental para el desarrollo del disco.

El disco no solo cambió el sonido del trío, sino que también hizo visible la inquietud de Tapia arrastraba desde hace décadas y estos nuevos sonidos, aparecían en medio de todas sus influencias, como una forma distinta de ordenar el ritmo de la banda. Hablar de la educación, de la desigualdad y de un futuro poco prometedor ya no eran gritados por guitarras sino a través de la precisión de mantos electrónicos que fueron el nuevo universo de la protesta juvenil del grupo. Pero Tapia no solamente se quedó ahí. En los noventa, junto a Cecilia Aguayo formó Jardín Secreto en donde profundizó su interés en el tecno-pop y derivados. Razón Humanitaria seguiría expandiendo este universo digital y más tarde Travesía, los cuales funcionaron como distintas estaciones en el viaje del joven de San Miguel que escuchaba Yazoo en medio de los ensayos junto Claudio y Jorge.

A cuarenta años de «Pateando Piedras», Tapia no solo vuelve a esas canciones, sino que regresa al repertorio de una banda que marcó más que su vida sino que toda una época en que todavía estaba descubriendo qué hacer con la música. Entre baterías y máquinas y todo lo que vino después hubo un deseo que la nostalgia no pudo esconder y que la historia así nos lo demostró.

Este 15 de septiembre celebraremos las cuatro décadas de este emblemático trabajo del trío de San Miguel junto a Miguel Tapia y una lluvia de éxitos en el Teatro Caupolicán. Aún quedan entradas a través de Puntoticket.

Produce: Conexión Cultural


Zumbido.cl

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