Texto por: Ricardo Arriagada Gómez

Fotografías: Street Machine

Escribir sobre reseñas de conciertos tiene siempre una misión importante que es transparentar las emociones que puede ofrecer un artista en su puesta en escena, la conexión o la precisión de ofrecer música que impacte al momento de escucharse en vivo, sin importar el género con resultados que pueden variar dependiendo de lo que apreciamos. Ayer en Movistar Arena se mostró uno de los más llamativos shows de música Electrónica en nombre de Eric Prydz y su ambiciosa exhibición visual «HOLO».

Avisado desde hace días, el británico Cristoph fue el invitado especial para esta velada que comenzaría pasadas las 22:00, lo cual en una hora casi completa también ofrecía parte de su repertorio House Progresivo, con un buen marco de público en los sectores de Cancha que, de a poco se llenarían hasta sobrepasar la capacidad máxima. Con su conclusión, un interludio de diez minutos separaría lo que sería la apertura de este espectáculo. Si uno revisa videos, todo lo que simula no se compara a cómo se percibe a través de la vista humana.

Con las pantallas más grandes que se han instalado en la gigantesca cúpula capitalina, separadas en capas para lograr ver esa tridimensionalidad, junto con un juego de luces que incluía la estructura colgante, dejando de varios momentos fuesen alucinantes. Prydz nos contaba indirectamente una historia, que pasaba desde laboratorios y experimentos químicos, futurismo, sumergirse en el océano o un viaje a las constelaciones, mientras que en su setlist teníamos varias mezclas realizadas en presentaciones de los eventos masivos de Electrónica, de su nombres como «Trubble» o «Proper Education» y su sampleo a «Another Brick in the Wall Part. 2» de Pink Floyd; como también parte de sus otros proyectos Pryda y Cirez D donde estuvieron presentes «Envelopes», «Juletider» y «One Day», muchas de ellas con visuales geniales.

El uso de color en varias escenas con luces láser y beats que reventaban los parlantes -con Prydz expuesto al medio de toda esta instalación, orquestando la experiencia- cada vez era más explosiva mientras avanzaba, dejando muchas de sus canciones populares en la parte final, precisamente con «Every Day» y «OPUS» utilizando todo el arsenal técnico para terminar con un show hipnotizante, entretenido y sobre todo, marcando un hito en relación a eventos de esta índole en Chile.

En nuestras observaciones, se pudo evidenciar a gente de las Plateas disfrutando muchos de los drops e imágenes holográficas fascinantes desde animales, lluvias y relámpagos, tecnologías, vistas satelitales del planeta Tierra, etc. Desde la vista directa hacia Cancha VIP y General, se percibía el escaso espacio para que muchos pudiesen bailar y saltar, incluso con el calor que emanaba, tal vez un porcentaje le complicaba estar cómodo en comparación al resto de localidades que, donde uno se colocaba, podía quedar a gusto con el repertorio musical y las visuales.

En sí mismo, «HOLO» del artista sueco es un show magistral digno para quienes son acérrimos en las corrientes de la Electrónica, incluso una persona no muy familiar en estos sonidos, se quedaría anonadado por su propuesta visual y ávida coordinación con las luces, como una cercanía a lo sideral o a una experiencia cinematográfica con efectos que sobrepasa la tridimensionalidad. Una apuesta que funcionó con lo que Eric Prydz desarrolló por años para que su música, tuviera un sentido más.


Zumbido.cl

0 Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *