
Texto por: Franco Zurita
Fotografías: Francisco Aguilar / Spider Prod
La noche del domingo 20 de octubre, Sala Metrónomo se vistió de gala para recibir por primera vez a Shawn James en nuestro país. Una de las voces más singulares y poderosas de la escena actual llegó a tierras nacionales en el marco de su gira «Muerte Mi Amor», encantando distintos rincones de Latinoamérica con su estilo único y su inconfundible fusión de Blues, Folk y por supuesto, Rock & Roll.
De manera puntual y sin mucho preámbulo, el cantautor en formato banda dio rienda suelta a este desértico viaje entre la redención, la culpa y la muerte, a través de los profundos relatos que adorna su poderosa voz y ante un público completamente hipnotizado, James dio comienzo a un íntimo recorrido por su destacada trayectoria.

Piezas como «Six Hells», «Stone Cried Out» y «Burn The Witch», fueron algunas de las obras que deslizó de su gran catálogo, en donde además, el músico aprovechó cada una de las instancias para conectar con sus fanáticos, ya sea, compartiendo la intimidad de sus canciones y todo lo que se construye detrás, así como también simpáticas intervenciones y reiterados brindis por está mágica noche.

Ya en la mitad, James preparó un set totalmente acústico comenzando con la canción que le da el título a su actual gira «Muerte Mi Amor» la que fue coreada desde el alma por todos los presentes dando paso a un íntimo momento entre el cantante y sus fanáticos. Entre sus piezas habituales, no podía faltar la canción que lo llevó al reconocimiento mundial, la gran «Trought The Valley», canción que formó parte de la banda sonora del juego «The Last Of Us II». Otro momento épico de la visita del norteamericano y uno de los más esperados por toda su fanaticada quienes emocionados, acompañaron cada una de las frases y estrofas de esta obra ante un emocionado y agradecido Shawn James.

Ya cerrando este espacio «Ain’t no sunshine» de Bill Withers en versión acústica daba paso para la conmovedora «Flow» para así concluir este momento acústico y personal entre el músico y los presentes.
Ya en la última parte, los instrumentos eléctricos se tomaron el escenario. La distorsión y las poderosas guitarras transformaron la intimidad de la noche en una caldera de pasión con la reinterpretación de clásicos infalibles del Rock. «Like a Stone» de Audioslave en una reimaginada versión fue el puntapié para este acto final en memoria de la música y, por supuesto del gran Chris Cornell. «Bad Moon Rising» de Creedence fue otra de las piezas que en el universo de Shawn James, fueron revitalizadas a través de su voz para cerrar de manera definitiva y sin mucho ánimo de dejar el escenario, con «Hellhound» y «Haunted» respectivamente, despidiéndose así, entre una gigantesca ovación y entrega por parte de
todos sus fanáticos.

Agradecido y sin poder creer el cómo su poesía ha impactado en este rincón tan lejano del planeta, se retira Shawn James. En dos horas y más de quince canciones, los relatos de músico se apoderaron de uno de los centros nocturnos de Santiago haciéndonos participe de una noche mágica y emotiva junto a de las voces más destacadas del Blues y el Rock actual.





















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