Álbum: “A Short History of Decay”

Artista: Nothing

Género(s): Shoegaze / Rock alternativo

Año: 2026

Texto por Catherine Guichard

Luego de más de una década redibujando los contornos del shoegaze estadounidense, Nothing vuelve a poner el foco sobre sí mismo con “A Short History of Decay”, su quinto álbum de estudio, lanzado el 27 de febrero de 2026 a través de Run For Cover Records. Este trabajo no solo marca el regreso del grupo liderado por Domenic “Nicky” Palermo tras años desde “The Great Dismal” (2020), sino que también representa una declaración cruda y emocionalmente directa en su carrera. 

Para cualquier oyente familiarizado con Nothing, el camino de la banda ha sido uno de contrastes intensos, como focos de distorsión y reverb, melodías etéreas y paisajes capaces de parecer infinitos. A lo largo de discos como “Tired of Tomorrow” (2016) o “Dance on the Blacktop” (2018), Palermo y los suyos han establecido un sonido ardiente que mira de frente tanto el peso del ruido como la fragilidad de la emoción humana. A “Short History of Decay” toma ese legado y lo expande hacia un territorio más íntimo y reflexivo, explorando la inevitabilidad del tiempo, la memoria y el desgaste físico y emocional con una sinceridad que perfora cada pista. 

Grabado en el mítico estudio Sonic Ranch en Texas y coproducido con Nicholas Bassett (guitarrista de Whirr), el disco combina la densidad sonora característica de la banda con elementos que van desde el industrial-gaze hasta pasajes etéreos de piano y cuerdas, acercándose incluso a atmósferas que recuerdan a Radiohead en su lado más introspectivo. 

El álbum arranca con “never come never morning”, una apertura atmosférica que imprime la pauta emocional del disco. La canción combina guitarras reverberantes con una sección de metales que despega lentamente hacia un crescendo luminoso, como si estuvieras despertando tras una larga noche de dudas y recuerdos. La producción aquí pone la voz de Palermo al frente, sin disfrazarla, permitiendo que cada frase resuene con una vulnerabilidad pocas veces explorada por la banda. 

A continuación, “cannibal world”. Desde sus baterías contundentes y ritmos industriales hasta su letra que evoca una especie de confrontación con el caos interno y externo, este sencillo demuestra que Nothing no ha perdido ni un ápice de ferocidad sonora. El riff central y las texturas densas colocan al oyente en un paisaje sónico que se siente tanto apocalíptico como personal. 

La pista homónima, “a short history of decay”, es quizás el corazón emocional del álbum. Aquí, las guitarras se desenvuelven en un tejido de ruido y melancolía que recuerda a los momentos más expansivos de la banda. Las letras sugieren una reflexión sobre el paso del tiempo, la pérdida y la aceptación, mientras la instrumentación encierra al oyente en una nube que es a la vez opresiva y hermosa. 

En “the rain don’t care”, la banda se adentra en una balada más contemplativa. Con piano y texturas más suaves que contrastan con el resto del álbum, la pista evoca una serenidad melancólica que recuerda mucho a Mojave 3.

“purple strings” continúa ese tono introspectivo, incorporando arreglos de arpa y cuerdas que aportan un aire barroco y delicado. En medio de un disco cargado de ruido y distorsión, esta canción ofrece un respiro emocional y técnico, una pausa que se siente como un suspiro profundo, donde las emociones no necesitan gritar para ser sentidas. 

Cuando la banda regresa al terreno más pesado con “toothless coal”, lo hace con un dinamismo que evoca a bandas alternativas de alto impacto. Riffs que arañan, baterías intensas y una sensación general de urgencia hacen de esta pista uno de los momentos más intensos del álbum.

“ballet of the traitor” y “nerve scales” profundizan en las texturas atmosféricas y en los ritmos que balancean melancolía y turbulencia. La primera tiene un aire casi cinematográfico, con capas que se construyen lentamente hacia un clímax emocional, mientras la segunda se siente más hipnótica, con ritmos que se balancean como latidos palpables. 

El cierre, “essential tremors”, es quizá la pieza más reveladora del disco. Palmares suena casi desnudo, con una voz que fluctúa con ligeros temblores, y una instrumentación que lentamente crece hasta alcanzar un final que mezcla ruido y claridad. Es una conclusión que parece encapsular el espíritu del álbum.

“A Short History of Decay”  es una meditación sonora sobre el paso del tiempo, la verdad física y emocional, y la transformación personal y artística. Con momentos de furia industrial, belleza etérea y una vulnerabilidad que rara vez se exhibe tan directamente, el disco se propone no esconder sus grietas, sino exhibirlas como parte esencial de su belleza. 

Para los fanáticos de la banda, este álbum es una confirmación de que Nothing aún puede desafiar géneros y expectativas. Para los nuevos oyentes, es una invitación profunda a un viaje que no teme mirar de frente las complejidades de la condición humana. En un mundo donde tantas voces musicales buscan escapar del dolor, “A Short History of Decay” decide habitarlo, y lo hace con una honestidad que no se olvida fácilmente.


Zumbido.cl

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