
Texto por Cristián Doppler.
Ya entramos en la esperada recta final para tener nuevamente a The Cure con nosotros, luego de largos 10 años, estamos a sólo 16 días para que Robert Smith y compañía nos vuelven a visitar en el marco de su Tour Mundial «Shows of a Lost World», presentándose el próximo 30 de noviembre en Estadio Monumental, de la comuna de Macul. Aún quedan tickets disponibles y se encuentran a través de sistema Ticketmaster.
Para hacer más dulce la espera, en Zumbido.CL quisimos hacer un especial por los discos favoritos de Robert Smith, bajo sus propias palabras y citas. Su álbum «Desintegration» de 1989, es aclamado como el disco favorito de la mayoría de sus fanáticos, pero no así para el líder de The Cure, quien lo recuerda como un periodo donde intentó a toda fuerza hacer un disco importante, pero con ello, dejando de lado su esencia, sumergido en las drogas y abrumado por la alta expectación de una nueva obra, y con una banda que se desmoronaba. Por ello nos embarcamos en un mar de información y recopilamos los mejores cinco discos de The Cure según las palabras de Robert Smith.
1. «Pornography» (1982) «Desesperación en la oscuridad»
2. «Wish» (1992) «El amor en tiempos de Shoegaze»
3. «Bloodflowers» (2000) «La tristeza del nuevo milenio»
4. «Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me» (1987) «Cuando el suave beso se transforma en pasional mordida»
Vamos con el quinto y último álbum seleccionado de este especial:
5. «The Head On The Door» (1985) «Entre días tristemente felices»

El sexto álbum de The Cure, lo encuentra a Robert Smith con el deseo de volver a sentirse como una banda real, con el poder de lo orgánico y dejarse llevar. The Cure pasó a ser oficialmente cinco integrantes. El disco se lanzó el 26 de agosto de 1985 por Fiction y Elektra. Un álbum que roza en la perfección pop, con un sonido más comercial y radio amigable, con dos grandes singles como «In Between Days» y «Close To Me».
Para Robert, este álbum significó el hecho que por fin pudo traspasar el sonido que tenía en su cabeza, llevarlo a la grabación y posteriormente a la mezcla. Todas las ideas compositivas en arreglos y melodías fueron leídas y recepcionadas de forma perfecta por los demás integrantes. Se mantenía Lol Tolhurst en teclados, Porl Thompson en guitarras y teclados, se marca el retorno de Simon Gallup en bajo y se suma también el baterista Boris Williams. Largas pero fructíferas jornadas de producción y grabación, fluyendo en la ejecución, todo bajo la atenta mira del productor Dave M. Allen, quien trabajó con Depeche Mode y The Human League
Este trabajo es el primer álbum de The Cure que es escrito y compuesto sólo y completamente por Robert Smith, teniendo además como referencias de inspiración al álbum «Kaleidoscope» (1980) de Siouxsie and the Banshees, disco que lo cautivó por su eclecticismo y uno de sus favoritos de todos los tiempos.
««My Head On The Door» me recuerda al álbum «Kaleidoscope», la idea de tener un montón de diferentes cosas sonoras y diferentes colores».
«Cuando estábamos haciendo los demos de The Head on the Door, pensé: esta es la banda. El álbum tiene una frescura realmente fantástica y entre nosotros había un ambiente muy agradable. Todos nos llevábamos bien y la banda se volvió mucho más como una familia. Esa vieja mentalidad de pandilla se estaba volviendo un poco obsoleta. En ese momento tenía veinticinco años y me di cuenta de que tenía que crecer un poco»

La guitarra electroacústica tomó protagonismo, como se desenvuelve esencialmente en «In Between Days» y «The Blood» por ejemplo. La buena química durante las sesiones de grabación, se relucen en «Six Different Ways», donde experimentan en ritmos y fraseos poco acostumbrados para el ahora quinteto. «Porl [Thompson] siempre ha sido un gran guitarrista y Boris [Williams] es un baterista extraordinario. Nunca podríamos haber intentado hacer “Six Different Ways” antes. Porque nunca tuvimos un baterista que pudiera tocar 6/8. Era hermosa la sensación de estar en una banda que realmente suena bien. Pensé: “Wow, ojalá toquemos siempre así».
Una escena que ya se transforma en una de las favoritas de las películas musicales de los últimos años, en «Sing Street» (2016) del director John Carney, en una escena el hermano mayor de Conor (el papel principal) le presenta por primera vez a The Cure, como una clase personal de apreciación musical, para demostrarle que había algo más allá del Pop y New Wave de bandas como Duran Duran que rondaba esos años, y cataloga la música de Robert Smith como happy-sad (tristeza feliz).
La temática del álbum es más ligera que otros álbumes, aplicando a la cotidianeidad en la elaboración de las letras, apelando a la espontaneidad al momento de escribirlas, pero siempre manteniendo la esencia melancólica, el romance, la sensación de pérdida y la claustrofobia emocional. «Muchas de las letras surgieron en conversaciones realmente extrañas que tuvimos en el estudio. Por ejemplo, tuvimos una discusión muy estúpida sobre la cantidad de maneras de despellejar a un gato. Era realmente una pavada [risas]. Y no sé quién fue que dijo: “Hay seis maneras diferentes”, y me pareció un buen título por el tempo, 6/8»
El intento comercial del álbum fue un éxito, y la confirmación del fenómeno de The Cure cruzando el atlántico, obteniendo disco de oro tanto en Reino Unido como en Estados Unidos y compitiendo mano a mano con «Meat is Murder» de The Smiths por ser el ‘Disco del Año 1985’.
El álbum es recordado por ser un trabajo macizo, con un proceso de trabajo tranquilo y eso se refleja en las canciones, sin las tensiones de otras obras del catálogo, un disco que pasa rápido, 37 minutos de toda la esencia Pop de The Cure, un viaje de grandes melodías y confirmándose como una banda camaleónica pero con seriedad, que cada trabajo discográfico es importante y un proceso a vivir, poniendo el arte por sobre todo, tal como Robert Smith nos tiene acostumbrado a través de su larga discografía, con aciertos y fallos, pero siempre tratando de entregar la mejor fotografía emotiva del momento que vivía durante el desarrollo del álbum a lanzar.
Esperamos que este especial te haya aumentado las ganas y emoción por volver a ver a The Cure en nuestro país, y si aún no te decides, no te pierdas de ver a una banda legendaria de la música desde hace cuatro décadas, y con ellos nunca se sabe si puede ser el último tour o el último álbum.
Últimos disponibles se encuentran a través de sistema Ticketmaster.





















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