Texto por Gonzalo Díaz

Fotografías por Claudio Escalona

Jornada calurosa, es verdad, pero de igual manera, los cerca de 30 grados de este sábado no fueron impedimento para que cientos de fanáticos del rock y el metal comenzaran a llegar desde temprano hasta los alrededores del Club Hípico para ser parte de la segunda edición del Epic Rock Fest, festival que reunió en una misma jornada a distintas generaciones y estilos dentro de la música, quienes además se vieron acompañados de una serie de exposiciones medievales, skate y otros elementos que vinieron a complementar una tarde cargada de sonido diverso y por sobre todo, mucho rock. Desde cerca de las 14:00 horas, el ambiente ya se sentía marcado por laexpectativa: camisetas de bandas, cervezas compartidas bajo el sol y conversaciones sobre las agrupaciones eran parte del ambiente vivido y el cual,se extendería hasta la noche.

Puntualmente a las 15:00 horas, los locales de Slicer tuvieron la misión de abrir el festival, los cuales sin problema alguno, desplegaron un thrash metal directo, con riffs veloces y una ejecución contundente que rápidamente comenzó a mover a los primeros asistentes frente al escenario. Con una energía cruda y directa, lograron calentar motores para lo que sería una larga jornada musical. Junto a ellos, llegaríaposteriormente uno de los nombres más representativos del punk chileno, Los Peores de Chile, quienes a pesar de la ausencia de su vocalista original, el fallecido Pogo, pudieron demostrar que su espíritu sigue intacto. Con un sonido potente y actitud desafiante, repasaron parte de su repertorio clásicoque trajo himnos como “Síndrome Camboya” “Chicholina”, generaron una conexión inmediata con el público que coreó varias de sus canciones. Fue un set cargado de identidad y fuerza, que reafirmó el peso histórico del grupo dentro del rock nacional.

La tarde continuó con la presentación de Fabio Lione, una de las voces más reconocidas del power metal. El cantante italiano ofreció un recorrido por clásicos de sus ex bandas, evocando especialmente el legado de Rhapsody y Angra, lo que fue celebrado por los fanáticos del metal más melódico y épico. Su voz, aún en plena forma, permitió revivir himnos que marcaron a toda una generación de seguidores del género, transformando su show en uno de los momentos más coreados de la tarde. Siguiendo esa línea épica, Tierra Santa tomó el escenario con su característico heavy metal cargado de narrativa histórica y melodías heroicas. La banda española demostró su oficio sobre el escenario, entregando un set sólido que hizo viajar a los asistentes por distintos pasajes de su discografía. Su sonido potente y su conexión con el público chileno volvieron a quedar en evidencia en una presentación que mantuvo la intensidad del festival.

Ya entrada la tarde-noche, el escenario cambió radicalmente de atmósfera con la llegada de Madball, referentes fundamentales del hardcore neoyorquino. Con una actitud frontal y sin concesiones, la banda liderada por Freddy Madball, descargó un set directo y contundente, repasando parte importante de su repertorio clásico, en donde canciones como Pride“Set it Off” o “New York City”, hicieron estallar al Club Hípico. El público respondió con circle pits, saltos y una energía que reflejó la fuerte conexión entre el hardcore, la banda y la audiencia local, por lejos, uno de los momentos más altos de la jornada.

Cuando la noche ya comenzaba a caer sobre el Club Hípico, fue el turno de Kabrones, proyecto liderado por ex integrantes de Mägo de Oz, quienes ofrecieron un set cargado de nostalgia para los seguidores del folk metal español. Durante su presentación, repasaron varios de los clásicos que marcaron la etapa más popular de Mägo de Oz, transformando el ambiente en un verdadero coro colectivo que acompañó canciones que a esta altura son parte del repertorio popular, mediante títulos como “Fiesta Pagana” o “Molinos de Viento”.

El cierre, a eso de las 22:30 horas, quedó en manos de Suicidal Tendencies, legendaria banda californiana que llegaba como uno de los platos fuertes del festival. Si bien el show estuvo marcado por algunos problemas de sonido y un set más breve de lo esperado, el carisma y la energía del grupo lograron imponerse. Con clásicos que forman parte de la historia del crossover entre el punk, el thrash y el hardcore, la banda consiguió encender al público y cerrar la jornada con la intensidad que una agrupación de su trayectoria merece. En ello, cabe destacar la energía e intensidad de una banda que a pesar de sus constantes cambios de formación, siguen siendo uno de los shows fuertes incluso a nivel mundial, resaltando la capacidad como frontman de Mike Muiry compañía. En su pasada, sonaron canciones como You Can´t Bring Me Down”Cyco Vision y WarInside My Head”.

De esta manera, el Epic Rock Fest II se consolidó como una jornada diversa dentro del panorama del rock y el metal en Chile, reuniendo en un mismo escenario a distintas generaciones, estilos y públicos. Desde el thrash inicial de Slicer hasta el explosivo cierre de Suicidal Tendencies, el festival dejó claro que la escena pesada sigue teniendo una audiencia fiel y apasionada, capaz de soportar incluso el intenso calor de Santiago con tal de vivir una jornada cargada de guitarras, distorsión y comunidad.

Produjo: Booking Santa Filomena


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