Texto por Franco Zurita

Fotografías por Joselyn Heyden

Fotografía de Mr. Bungle por Lotus

Anoche, vivimos una verdadera locura en el Bicentenario de La Florida. Uno de los encuentros más esperados de este primer semestre, llegaba por fin a nuestro país para saldar una deuda pendiente, tras la cancelación de sus respectivos conciertos el año recién pasado. Dicho esto, Avenged Sevenfold y Mr. Bungle, esta vez unieron fuerzas para escribir un nuevo capítulo en la historia del rock en nuestro país, convirtiéndose en uno de los conciertos más grandes y más esperados de esta temporada. Y es que tener juntar a estas dos fuerzas, era sinónimo de sólo una cosa: catarsis y locura colectiva. Y vaya que lo fue. 

Derretidos por el calor infernal, Santiago auguraba una extraña calma, como aquel silencio que precede a la tormenta. En el aire se sentía la preparación de un ritual y el negro, tiñó el ambiente precordillerano quien desde muy temprano, se llenó de feligreses quienes se apostaron en los rincones del Bicentenario, el templo designado para esta celebración. 

Con una cantidad importante de fanáticos instalados, la tierra comenzó a temblar para dar paso a los invitados de la jornada. Mawiza, los forjadores genuinos del Ül Metal fueron la ceremonia de apertura transformando la tarde en pura potencia ancestral.

Con los pulsos telúricos del Kultrún y la electricidad de las guitarras crujiendo como bosques milenarios, la banda repasó su recientemente estrenado “Ül” y sus clásicos de siempre, armando los primeros mosh de la tarde y demostrandonos que el metal, en su esencia más pura, también es un espacio de resistencia, cultura y reivindicación. Tras la ovación y  complicidad de los fanáticos y con una trayectoria que respalda su increíble trabajo, Mawiza consagra su lugar como una de las grandes bandas de la actualidad en la escena.

El segundo número, estaba a cargo de alguien que llamar “invitado” es derechamente una ofensa. No solo para él, sino para todos quienes componen esta maquinaria llamada Mr.BungleMike Patton, junto a Trey SpruanceTrevor Dunn y acompañados de nada más ni nada menos que de Scott Ian de Anthrax Dave Lombardo, leyenda del metal y eterno colaborador de Patton, regresaron tras cuatro año para seguir navegando en el psicótico universo de “The Raging Wrath of The Easter Bunny” y algunas sorpresas, maravillosas por supuesto, que encantaron a los más fanáticos. 

Antes de desatar la ira del thrash más crudo y visceral de la banda, como siempre, Patton y compañía nos sorprendieron con un cover de “Tuyo” de Rodrigo Amarante para darnos la bienvenida a su fiel estilo. Luego, la furia y la demencia se apoderaron del escenario con “Anarchy Up Your Anus” “Bungle Grind” quienes encendieron el fuego, las bengalas y el huracán de personas abalanzándose en medio del mosh. “Eracist” “Raping Your Mind” siguieron orquestando el caos para llegar a uno de los momentos más altos de la presentación, a modo personal. Porque, igual a como se especulaba, viajamos a los mejores años de Mr. Bungle para interpretar “Retrovertigo”. Y aunque, solo fue un extracto, fue más que suficiente para acariciar el corazón de los más fanáticos de la banda. Otra de las sorpresas fue“Refuse/Resist”, un clásico de Sepultura coreado por supuesto por todo el recinto. Patton, con absoluta demencia fue el núcleo de esta anarquía. El maestro de ceremonia más esquizofrénico y apasionado del rock que entre gritos, susurros y gestos obscenos, fue un chileno más arriba del escenario dirigiendo el caos dispuesto en todo el recinto.

“Hypocrites/Habla español o muere”“Sudden Death” y“Hopelessly Devoted To You” de John Farrar, pero conocida por todos por la interpretación de Olivia Newton-John, fue el contraste ante los furiosos riffs y percusiones metaleras para finalizar esta presentación  con otro de los grandes momentos: “My Ass Is On Fire”. Coreada con una locura desbordante por absolutamente todos los presentes fue el canto que cerró esta extravagante liturgia concluyendo una masterclass que equilibró el salvajismo del metal más crudo con la nostalgia y la faceta más melódica de Mr. Bungle. Una fuerza de la naturaleza que cimentó el campo de guerra para la próxima batalla.

Con un estadio en completa oscuridad, el peso de la ansiedad se volvía insostenible. Habían casi 12 años desde la última vez de Avenged Sevenfold en nuestro país por lo que, las emociones y las expectativas, eran infinitas. Por esto mismo, cuando nadie lo esperaba, el arpegio inicial de “Game Over” desató la euforia de los fanáticos en esta bienvenida al universo existencial de “Life Is But A Dream….”. La inquietante belleza de “Mattel” siguió repasando esta frenética narrativa para volver a la nostalgia de los mejores años de la banda.

“Afterlife”“Hail To The King” y “Gunslinger” dedicada a las familias y víctimas de los incendios fueron uno de los momentos emotivos de la jornada, con un M.Shadows en completa empatía con la situación, invitando incluso a colaborar para ir en ayuda de la catástrofe. Tras este llamado solidario, los clásicos siguieron conmoviendo el ambiente con una épica impresionante. “The Stage”, el frenesí de “Bat Country” y con un especial tributo a “The Rev” en la interpretación de “So Far Away” hicieron que miles de voces se elevaran en homenaje no solo al baterista fundacional de la banda, sino que para todos quienes ya no están con nosotros. Por lo que fueron, por lo que serán y por ese recuerdo y amor profundo que dejaron en cada uno de nosotros.

“Nobody”, la oscuridad de “Nightmare” y volviendo al origen con “Unholy Confessions” fueron el comienzo de la última parte del concierto. Con una fuerza implacable, la banda se movió con naturalidad y en sintonía con sus fanáticos, desplegando una maestría impecable en cada una de sus presentaciones. Ya en el final, la emoción de “Save Me” y el universo progresivo de “Cosmic” fueron el último repaso a este manifiesto filosófico de “Life Is But A Dream” para finalizar, como tenía que ser, con la opera demente y grotesca de “A Little Piece Of Heaven” cerrando de manera gloriosa su show en el Bicentenario de La Florida. Con su teatralidad característica, sonidos de orquesta y una macabra historia de amor, M. Shadows, Synyster Gates, Zacky VengeanceJohnny Christ y Brooks Wackerman dirigieron este coro de almas perdidas cerrando una noche de locura y completa catarsis.

Ya en el final y con el último esfuerzo para retornar a casa, fuimos testigos de una tarde inolvidable con Mr. Bungle y Avenged Sevenfold. Mientras uno nos desgarró la piel con la crudeza del metal más puro, el otro la sostuvo entre la épica y la nostalgia de ensueño. Todo esto junto a la bendición ancestral de Mawiza convirtieron la noche del 24 de enero, en un sueño de una realidad indomable.


Zumbido.cl

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