
Entrevista por Hugo Hinojosa
Ya se acerca la cuarta versión de Cl.prog, festival ya consagrado en nuestro país y dedicado íntegramente a los sonidos progresivos, y en Zumbido.cl conversamos con Jamie van Dyck, guitarrista fundador de Earthside, una de las bandas clave del cartel de este año 2026
Para comenzar, tú estás desde los inicios de la banda con Frank y Ben. Según Wikipedia, erais amigos del colegio y luego formaron la banda. Cuéntanos cómo fue esa experiencia.
J: Sí, mucho antes de que nuestro tecladista, Frank, empezara con el “Perreo Triste” (risas). Crecí con él cuando tenía siete años y él seis. Vivíamos uno al otro lado del bosque, así que, ya sabes, realmente nos criamos musicalmente el uno al otro, en la medida en que, ya sabes, tomábamos clases formales. Esa parte del descubrimiento, esa parte creativa, sucedía cuando nos reuníamos en una habitación con su teclado o mi teclado y nos enseñábamos cosas el uno al otro, o simplemente jugábamos con diferentes voces o ritmos incorporados e improvisábamos sobre ellos. Así que, desde muy pequeños, nos dejamos llevar por la creatividad y nos impresionábamos y nos maravillábamos fácilmente con lo que hacía el otro, y creo que nuestros padres también nos apoyaban y animaban mucho. Creo que eso creó un entorno que fue como un terreno fértil para que nos convirtiéramos en el tipo de personas que crean música original.
Y luego, en el colegio, Frank fue a otra escuela durante dos años y fue allí donde conoció a nuestro baterista, Ben. Y es curioso porque Ben es judío, pero la primera vez que lo conocí, él y Frank se habían juntado para hacer una versión rock de “Carol of the Bells”. Antes de que lo hiciera la Trans-Siberian Orchestra, ellos tenían su propia versión rockera (risas). Fue entonces cuando escuché a Ben, ya sabes, lo que aportaba, la forma en que tocaba, el ritmo que marcaba y lo inspirador que era estar en una habitación con él tocando la batería. Así que cuando Frank y yo fuimos a formar una nueva banda al año siguiente en el colegio, pensé, “Tenemos que fichar a ese chico, Ben”. Y hemos ido rotando bajistas. No, no les han pasado cosas malas como a los bajistas de Spinal Tap (risas), pero, desde que nos convertimos en Earthside, hemos tenido al mismo bajista, Ryan. Y sí, en el colegio éramos una banda con otro nombre, pero cuando escribimos la canción “The Closest I’ve Come”, fue cuando nos dimos cuenta.
Pero ¿Empezaste como una banda propiamente tal o como una típica banda tributo de colegio?
No hacíamos covers ni nada por el estilo. Era toda música original. En nuestro primer ensayo juntos, compusimos nuestra primera canción. Ya estaba prácticamente escrita. En el segundo ensayo, compusimos nuestra segunda canción. Estábamos avanzando muy rápido en los ensayos de la banda, en cuanto a las ideas que se nos ocurrían. No todas eran buenas, pero para ser una banda de colegio, todavía escucho nuestro álbum debut en Spotify (risas). Lo puedes encontrar, pero no bajo el nombre de Earthside.
Pero sí, creo que ninguno de nosotros ha estado nunca muy interesado en los covers. De hecho, aunque Earthside nunca ha hecho uno, creo que ahora estoy más interesado que nunca en las versiones, en la posibilidad de hacer algo parecido a un cover, no sé cómo será. No sé si se hará algo al respecto, pero tengo algunas ideas.
Claro, lo entiendo. Por otro lado, cuando escuchas Earthside, lo primero que llama la atención es que no tienen un cantante como miembro permanente de la banda. Entonces, ¿por qué decidisteis eso en lugar de ser una banda instrumental propiamente dicha?
Sí, tenemos una pequeña crisis de identidad (risas). Creo que cada vez lo aceptamos más. Cuando teníamos esa banda en el colegio, hablamos de que algunos de nosotros nos turnáramos para ser el cantante. Y pienso que canto bastante bien, pero no tan bien como me gustaría para ser el cantante principal de una banda mundialmente famosa. Ya sabes, no estoy a ese nivel. Incluso hay maquetas de nuestras canciones. Quizás las publiquemos algún día, pero hay maquetas de nuestras canciones en las que canto las letras y las melodías que has llegado a escuchar con otra persona. Lo mismo ocurre con nuestro baterista, Ben. Creo que él también podría cantar en cierto proyecto, pero además la batería de él es tan atlética y ajetreada que, de hecho, en un momento dado en nuestra antigua banda, lo probamos durante un año más o menos, en el que él era el cantante, pero además llevaba unos auriculares e intentaba cantar mientras tocaba la batería. (gesticula y se ríe)
Claro, es difícil con este estilo de música...
Sí. Y él intentaba cantar notas al estilo de Dan Tompkins mientras tocaba, pero no funcionaba. Luego hicimos audiciones a cantantes a lo largo de los años, mientras crecíamos en el colegio y la universidad, y algunos simplemente no eran muy buenos. Otros eran buenos, pero no encajaban del todo. Y así, cuando nos dispusimos a componer, escribimos lo más parecido a nuestra primera canción, que era una canción instrumental, pero otras ideas que teníamos nos parecían que funcionarían mejor con voz, con letra, porque había cosas que queríamos decir con palabras, en lugar de solo con música. Y como compositores, no queríamos limitarnos a escribir solamente música instrumental, queríamos poder hacer ambas cosas.
Y cuando comenzamos a escribir “A Dream in Static” (2015), poco antes de eso, Apocalyptica había tenido su época de contar con vocalistas invitados como Adam Gontier, Corey Taylor, Gavin Rossdale, etcétera. Así que creo que esa idea se nos pasó por la cabeza en ese momento, simplemente porque nos había costado mucho encontrar al cantante que queríamos. Y, ya sabes, en el caso de Earthside, muchas de las canciones que escribimos son tan diferentes que también es muy difícil imaginar qué cantante, sonaría bien en todas estas canciones.
Y no creo que haya mucha gente que encaje bien con todos los estilos que componemos. Eso no significa que, a día de hoy, no sigamos hablando de si debiésemos tener un cantante permanente. Seguimos teniendo esa conversación. Pero creo que, en lo que a nosotros respecta, como hasta ahora hemos sido primero compositores, ha sido emocionante desde el punto de vista creativo tener estas diferentes colaboraciones y que cada canción sea casi como la producción de un álbum propio, como le gusta decir a nuestro tecladista Frank. Es decir, que podemos evocar una gran variedad de sonidos y emociones diferentes.
Sí, cada cantante le da un sabor diferente a las canciones.
Y la mayoría de las veces escribimos primero la canción, incluidas las partes vocales. Así que escribimos la parte vocal y luego pensamos: “ok, ¿qué cantante quedaría bien cantando esto?”. Y, ya sabes, la respuesta a esa pregunta no es la misma dependiendo de la canción, como en el caso de “The Lesser Evil”, que es una canción funk soul. La respuesta es diferente en cuanto a quién sonaría bien en esa canción, frente a quién sonaría bien en “Denial’s Aria”, y así sucesivamente. Así que sí, creo que hay un cantante que hemos conocido en nuestros viajes al que, si pudiéramos, probablemente convertiríamos en nuestro cantante principal. Y los fans nos han hecho saber que sienten lo mismo. Pero no creemos que vaya a suceder pronto. (risas)
Solo hay que esperar (risas). Entonces, en 2015 lanzaste “A dream in Static”, su álbum debut, y casi diez años después aparece “Let The Truth Speak” (2023). ¿Cómo se sienten al respecto de esa transición? Me refiero a cómo evolucionaron durante todo este tiempo, teniendo en cuenta la pandemia y todo lo que está pasando en el mundo ahora.
Sí, bueno, por suerte solo fueron ocho años, no diez, pero sin duda ha sido más de lo que queríamos. Creo que, con la composición y todas las colaboraciones, nos ha llevado tanto tiempo porque somos muy exigentes (risas). Exigentes no solo en cuanto a la calidad, sino también en cuanto a la adecuación. Cómo es exactamente como lo queremos. Y acerca de ese proceso, pensamos que después del primer álbum sería más fácil encontrar vocalistas porque, ya sabes, en “A Dream in Static” enviábamos correos electrónicos a gente que no conocíamos, sin trayectoria probada ni currículum. Y ahora estábamos aquí, con Let The Truth Speak, y podíamos mostrar a la gente las canciones que habíamos publicado en el anterior, enseñarles los vídeos de YouTube y cosas así para demostrar que íbamos en serio.
Pero al final resultó ser más difícil encontrar vocalistas. Y entonces empezamos a encontrar algunos que nos encantaban, que estaban interesados, incluyendo algunos nombres locos (si alguna vez te dijera quiénes eran). Y luego, cuando llegó la pandemia, todas esas personas dijeron: “Lo siento, ahora mismo no puedo”. Así que tuvimos que dar un giro y buscar nuevos cantantes. Creo que durante ese tiempo, especialmente para nosotros en Estados Unidos, pero también para el mundo en general, ha pasado por muchas cosas y ha cambiado mucho. Por eso creo que nuestra perspectiva al escribir “Let The Truth Speak” fue muy diferente.
“A Dream in Static” trataba más sobre ambiciones personales, como los sueños, las metas, el miedo a no llegar a vivir nunca la vida que quieres vivir, o a no dejar atrás el legado que personalmente te llena. Así que era un álbum muy «yo», con mucha angustia existencial desde esa primera persona del singular, aquella de “¿voy a convertirme y florecer en lo que siempre he soñado?”. Y luego, Let The Truth Speak se convirtió rápidamente en un álbum colectivo, en el que, mientras lo escribíamos, pensábamos en la trayectoria de la humanidad, el planeta, la naturaleza humana, en lo que atraía a los líderes a apoyar, en cómo nos influimos unos a otros. Todas estas cosas, y con una visión más pesimista de lo que se ha impuesto a la gente en este campo de batalla de ideas, ahora que todo el mundo tiene una plataforma. ¿Son las personas con más conocimientos y experiencia las más convincentes, o son aquellas que sacan a relucir nuestras emociones más primitivas? Y definitivamente parece más lo segundo, al estilo de “El señor de las moscas”.
Y luego la pandemia, que lo hizo aún más extremo. Donde, al menos en Estados Unidos, lo que pensabas sobre el virus dependía del bando político en el que estuvieras, lo cual es una locura. Y es como, “guau, así somos”. Somos tan tribalistas que nos dividimos en función de nuestra identidad, independientemente del tema, lo que es más importante que intentar vencer a esta cosa que amenaza con destruirnos y acabar con nosotros. Así que fue muy deprimente (risas). Y a veces era difícil, durante meses, sentir la inspiración para seguir adelante. Pero también fue catártico tener la música como válvula de escape para procesar parte de eso.
Y sí, creo que, como tal, “Let The Truth Speak” acabó siendo un álbum con mucho que decir. A veces creo que no es tan conciso como podría ser. Creo que cada uno de nosotros estaba lidiando con demasiado, y también con ocho años de tantas cosas, que se convirtió en algo muy difícil de asimilar. Y queríamos tanto que, través de nuestro propio proceso creativo personal, el resto del mundo se enfrentara a ello con nosotros.
Sí, en mi opinión, creo que en ese álbum exploras un lado o una atmósfera más oscura. Hay momentos muy oscuros, pero a veces, detrás de eso, hay luz. Así que el ambiente del álbum es muy interesante. Y creo que realmente representa el estado de ánimo del mundo en ese momento, al final de la pandemia.
Creo que lo que dijiste rápidamente, pero pienso que “Let The Truth Speak” tiene más que ver con el estado de ánimo y la atmósfera que “A Dream in Static”. O sea, también es un álbum melancólico y atmosférico, pero creo que tiene más melodías y ganchos, por así decirlo. En cambio, “Let The Truth Speak” se centró mucho en crear un mundo sonoro y evocar un estado de ánimo. Así que creo que tu observación es acertada.
En cierto modo, “A Dream in Static” es un álbum más directo. Y creo que “Let The Truth Speak” es más como un viaje, un viaje musical. Así que es muy interesante el cambio entre los dos álbumes, porque es la misma banda y, en cierto modo, es el mismo sonido, pero a la vez diferente. Ahora, hablemos del presente. Desde el lanzamiento de “Let The Truth Speak”, han tocado principalmente en Norteamérica, pero ahora van a visitar algunos países y ciudades por primera vez. Y van a tocar en el legendario Cruise to the Edge con un cartel increíble de bandas. Después de Chile, volverán a Europa, tocando en Finlandia por primera vez ¿Cómo se siente la banda ante este gran momento, tocando ahora en todo el mundo?
Bueno, Chile y Finlandia, Santiago y Finlandia son como dos de nuestros lugares soñados, porque como banda, cuando lanzas algo, miras las cifras y ves: “ok, aquí es donde nuestra música está resonando y cuajando”. Y desde que lanzamos “A Dream in Static”, creo que Santiago ha sido nuestra ciudad número uno en Spotify todos los días. (risas) Así que es como si sintiéramos que no es solo eso…
¡¿Qué pasa con Chile?! (risas)
Sí, no es solo que la gente en Chile quiera que vayamos. Es como que “¡TENEMOS que ir a Chile!. Va a ser increíble”. (risas) Hemos sentido la calidez, la pasión, la aceptación y la afinidad, y nos hemos sentido unidos al pueblo chileno solo por eso. Y, bueno, ha sido un sueño para nosotros ir a visitarlos. Así que estamos encantados de que por fin se haya hecho realidad. Y luego, con Finlandia, ocurre algo similar, ya que no es un país muy grande en cuanto a población, Helsinki no es una ciudad del tamaño de Santiago, Ciudad de México o Londres. Y no creo que sea ese tipo de área metropolitana. Pero en nuestra lista de las cinco mejores ciudades, Helsinki siempre se cuela. Así que, aunque no es un país tan grande, parece ser un bastión para nosotros. Y aunque el festival en sí no es en Helsinki, sino en Tampere, por fin vamos a visitar dos de nuestros “fortalezas” (risas) que sentíamos que habíamos estado descuidando.
Y a pesar de que no tenemos un álbum nuevo (estamos en medio de la creación de nueva música), estas dos apariciones en festivales se presentaron solas. Y, ya sabes, si hubieran sido en otros países u otros lugares del mundo, quizá no nos habrían interesado tanto. Pero es que estos son dos lugares que, al menos a través de medios digitales, nos han estado diciendo: “Sí, por favor, esta es su casa”. (risas)
Bueno, Chile es reconocido, gracias a los fans del progresivo. Hay mucha gente en Spotify y quizás sea la segunda o la primera ciudad con más personas que escucha rock y metal progresivo. Así que hay que entender que en este lado del mundo están en la cima con tu música. ¿Y qué hay con Cruise to the Edge? Porque es un festival muy famoso y hay muchas bandas y artistas importantes del progresivo.
Bueno, primero que todo, dentro de una semana, no como artista sino como asistente, voy a hacer 70,000 tons of metal con mi novia (ella va todos los años). Básicamente nunca he estado en un crucero, y mucho menos como músico o en un crucero musical. Y creo que 70,000 tons of metal y Cruise to the edge salen del mismo puerto este año o van a los mismos lugares. Así que tendré una pequeña experiencia de preparación en el crucero (risas), aunque con música diferente y mucha más gente en 70,000 tons of metal. Pero mi novia también fue a Cruise to the edge el año pasado, así que pude vivirlo “en primera persona”. No estuve allí, pero lo viví indirectamente a través de ella.
Quiero decir, creo que es genial. Y también creo que el crucero se está convirtiendo cada vez más en una especie de traspaso de la antorcha a la nueva generación, porque considero que cuando se lanzó por primera vez, se centraba más en los artistas clásicos y en los orígenes de la música progresiva de finales de los 60, los 70 y principios de los 80. Y ahora, todavía ves a esos músicos, como Steve Hackett, gente que son leyendas, como bastiones y nombres fijos de este crucero. Pero ahora también ves cada vez más bandas nuevas, y fans más jóvenes formando parte de él, en contraposición a la gente que simplemente creció en esa generación. Así que creo que ahora es una mezcla genial de nostalgia por la música que fue pionera, y música de ahora que puede sonar totalmente diferente, pero continúa con esta tradición de intentar explorar nuevos territorios y traspasar nuevas fronteras.
Es muy interesante. Ahora, volvamos a Chile. Por fin (risas), es el primer concierto y, para muchos fans, uno muy esperado en Clprog Fest con Vola, Wheel, Thank you scientist! y tantas bandas interesantes. ¿Qué pueden esperar ahora los fans chilenos de Earthside?
Bueno, creo que tenemos un repertorio de una hora, así que deberíamos, ya sabes, ser representativo de diferentes épocas de nuestra música, tanto instrumental como con voces invitadas. Mira, ¿sabes?, quería hacerlo, pero no creo que tenga tiempo de prepararlo para marzo, pero tengo un charango justo ahí detrás mío, y acabo de comprar unas cuerdas en Amazon (risas). Quería intentar escribir una canción en los próximos dos meses para poder tocarla en directo. (risas) Pero creo que no voy a poder hacerlo, es demasiado ambicioso. Quizás tenga que dejarlo para la próxima vez.
Pero sí, creo que será una experiencia muy emotiva y apasionada. Siento que estamos muy conectados con los fans chilenos, aunque nunca hayamos tocado para ustedes antes. Frank ha hecho de Latinoamérica su hogar en cierto modo, y ahora vive a tiempo parcial en Bolivia. Quién sabe si empezará a vivir allí más a tiempo completo. Ya sabes, en este viaje a Santiago, “quizá te enamores de Chile y te mudes a Santiago”. Y además mi pareja es latina. Creo que cada vez sentimos más esa conexión con la cultura latinoamericana. No puedo decir exactamente cómo será para los fans, salvo que por fin podrán escuchar nuestra música en directo, y que intentaremos mostrar diferentes facetas de nuestro sonido, tanto de “A Dream in Static”, Let the Truth Speak como de lo que hemos publicado desde entonces. Pero también creo que para nosotros tendrá mucho sentido, así que lo principal que puedo decir es que, cuando estemos allí arriba, significará mucho para la banda.
Bueno, esa fue mi última pregunta. Una vez más, muchas gracias por tu tiempo. Y, a título personal, realmente aprecio mucho Let the Truth Speak, así que estoy muy, muy contento por esta entrevista. Y, por supuesto, estaré allí en marzo. (risas)
Muchísimas gracias, Hugo (en español). Y una última cosa que quería decir, ya sabes, acerca de mi publicación en Instagram sobre recomendaciones de cantantes en español, tú me recomendaste a Mon Laferte, ¿verdad? ¿Era esa una de tus recomendaciones para mí?
Sí, te la recomiendo mucho.
Sí. Ella es increíble (risas)
Ella es muy importante en Latinoamérica y acá es una superestrella.
¿Ella es chilena, pero vive en México?
Sí. Lleva unos 15 años viviendo en México, pero comenzó su carrera aquí, en Chile. Sin embargo, en México cambió su nombre por el de Mon Laferte.
Bueno, solo diré que no prometo nada, ya que no todos los colaboradores a los que hemos intentado contactar han dicho que sí, pero Earthside feat. Mon Laferte sería un sueño hecho realidad (risas). Mi pareja, de la que te hablé, ella fue la primera persona que me descubrió a Mon Laferte. Es su favorita, pero ella es más metalera que yo. (risas) Así que no es que sea una persona pop. Es ambas cosas. Ella es la que va al festival 70 000 Tons of Metal todos los años, pero también le encanta Mon Laferte. (risas)
(risas) Bueno, mucho éxito con el comienzo de la gira. Y nos vemos muy pronto en marzo.




















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